Chile, un país preparado para la economía del hidrógeno verde

17 marzo, 2021

El hidrógeno verde contribuirá a la descarbonización de algunas actividades productivas, como la minería y la agricultura, y a lograr la neutralidad en carbono para 2050.

Chile se une al conjunto de países que se apuntan a la carrera por el hidrógeno verde, al que pretende convertir en motor de su futuro energético, y así lo ha reflejado en su Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde.

El plan chileno establece como objetivos llegar a contar con 5 GW de capacidad de electrólisis en 2025, producir el hidrógeno verde más barato del mundo en 2030, y convertir al país en uno de los tres principales exportadores de este vector para 2040.

Es un plan ambicioso para un país relativamente pequeño. Pero Chile cuenta con una importante ventaja competitiva: el desierto de Atacama, donde se producen los niveles de radiación solar más altos del planeta. El sur del país, además, es una zona donde soplan vientos fuertes y constantes. Por estos motivos, Chile considera que podría convertirse en el productor más barato de hidrógeno verde del planeta.

El gobierno chileno tiene como meta alcanzar la neutralidad climática para 2050 y, su plan del hidrógeno puede contribuir a hacerla realidad. Cuenta actualmente con más de 40 proyectos para producir o consumir hidrógeno verde y la Estrategia Nacional permitirá -según las estimaciones- la creación de unos 100.000 empleos y la inversión de aproximadamente 200 mil millones de dólares durante los próximos 20 años.

Durante la presentación el pasado noviembre de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde, el ministro de Energía chileno, Juan Carlos Jobet, afirmó que “esta nueva industria puede alcanzar la relevancia que tiene el sector minero en la economía nacional. Además, ayudará al proceso de descarbonizar algunas actividades productivas, como la misma minería y la agricultura, dándoles mayor competitividad internacional y contribuyendo a la meta de un país cero-emisiones al 2050”.

Se prevé que la utilización de hidrógeno verde disminuya las emisiones contaminantes del país hasta en un 25 % para la fecha prevista

Su Estrategia se sustenta sobre los siguientes pilares:

  1. Política orientada por misión: el Estado impulsará y coordinará la interacción de variados sectores, públicos y privados, y velará por que el país capture valor en esta nueva industria.
  2. Uso equilibrado de los recursos: el desarrollo de la industria del hidrógeno será
    coherente con su entorno social y ambiental, incorporando mejores prácticas y diálogo entre los actores involucrados.
  3. Nueva economía de exportación limpia: el hidrógeno habilitará una nueva economía
    chilena de exportación basada en energías limpias y productos con baja huella de carbono.
  4. Hidrógeno verde como motor de desarrollo local: los proyectos y las aplicaciones se integrarán armónicamente a los territorios, priorizando la creación de valor local.
  5. Apertura internacional: Chile colaborará, incluso con futuros competidores, para escalar el mercado global del hidrógeno.

 

 

Alianzas público-privadas para hacer realidad su plan

En Chile existen actualmente diversas alianzas entre el sector público y privado para favorecer el desarrollo de esta estrategia del hidrógeno. Todas ellas también se encuentran orientadas a afianzar su posición en el ámbito internacional.

El mayor exponente de estas alianzas lo representa la asociación H2 Chile, a la que pertenecen diversas compañías, entre las que se encuentra la energética española Enagás. Esta asociación pretende acelerar la transición energética mediante la promoción del desarrollo de las tecnologías del hidrógeno y su uso como vector energético en aplicaciones industriales, comerciales, residenciales y de movilidad.

Chile avanza en el camino para convertirse en un país con cero emisiones de la mano de las renovables, y especialmente, del hidrógeno verde

En 2020, H2 Chile y el Club de Innovación del mismo país, organizaron la Misión Cavendish, con el objetivo final de mitigar los riesgos de inversión y adopción temprana que supone la introducción de una nueva fuente de energía.

La Misión Cavendish ha servido como punto de partida y escaparate para la presentación de proyectos de hidrógeno verde y para la demostración de sus múltiples ventajas. Ha permitido abordar las principales novedades en la materia, dar a conocer los avances en proyectos piloto y la organización de una serie de exposiciones de autoridades y desarrolladores.

Chile avanza así en el camino para convertirse en un país con cero emisiones de la mano de las renovables, y especialmente, del hidrógeno verde