En 2026, Cataluña tiene proyectos que la sitúan como enclave estratégico del mapa del hidrógeno verde en España y Europa. Esta comunidad autónoma alberga un ecosistema alrededor de este vector energético que incluye empresas, inversión e iniciativas que ya están en marcha. Además, ha desplegado dos Planes Conceptuales de Participación Pública (PCPP) vinculados al hidrógeno.
Un PCPP es el de la futura red troncal española de hidrógeno, iniciado en abril, y el otro es el del proyecto BarMar, puesto en marcha en mayo y que forma parte de H2med. Son dos consultas que reflejan la importancia que tiene esta comunidad autónoma en el desarrollo de las infraestructuras para el despliegue del hidrógeno renovable en España y, también, en Europa.
Para la red troncal española se han proyectado 2.600 km de ductos al interior del país. De ese total, Cataluña contará con 275 km que recorrerán 89 de sus municipios y que estarán conectados con la planta de regasificación que Enagás tiene en el Puerto de Barcelona. Por otro lado, BarMar desplegará 400 km de ducto submarino para crear una conexión estratégica de hidrógeno renovable, también desde la planta de Barcelona, hasta el hub industrial de Fos-sur-Mer, cerca de Marsella, en Francia, y conectar la red de transporte de hidrógeno de la península ibérica con el noroeste de Europa. Ambas infraestructuras refuerzan el papel de Cataluña como nodo de interconexión entre la península y Europa.
El PCPP es el mecanismo de participación que permite involucrar a la ciudadanía, administraciones públicas y asociaciones privadas en el diseño de infraestructuras de gran envergadura desde una fase temprana. Uno de los principales objetivos de este tipo de consultas es explicar e informar con transparencia el alcance de los proyectos, teniendo en cuenta factores ambientales y sociales. También se busca fomentar la participación de las partes interesadas en el proceso con el fin de identificar y mitigar anticipadamente cualquier tipo de impacto.
En el caso de la red troncal, el PCPP incluye 89 puntos de información (uno por cada municipio) y 16 jornadas participativas presenciales. A escala nacional, este PCPP tiene una duración de 18 meses y abarca más de 500 municipios en 13 comunidades autónomas, lo que lo convierte en el mayor proceso participativo de este tipo en España. Para el PCPP de BarMar se han incluido cerca de 40 puntos de información, cinco jornadas participativas con la ciudadanía y jornadas específicas con diferentes sectores, como el de la pesca. Adicionalmente, cada proyecto cuenta con canales permanentes de información, como páginas web, buzón de correo y teléfono de contacto.
Cada PCPP finaliza con la elaboración de un informe en el que se recogen las aportaciones recibidas por todas las partes interesadas y que se incorpora, si es el caso, al diseño final de cada infraestructura. Tanto la futura red troncal española como BarMar han sido designados Proyectos de Interés Común (PCI) por la Unión Europea, por lo que los procesos de participación se realizan conforme al reglamento europeo aplicable. Para BarMar, al ser una infraestructura transfronteriza, los promotores del lado francés (NaTran y Teréga) también llevan a cabo el correspondiente PCPP en su territorio.
En 2024, la Agencia para la Competitividad de la Empresa (ACCIÓ) publicó un informe sobre la situación del ecosistema del hidrógeno en Cataluña. En él destaca que la comunidad autónoma reúne todos los elementos de la cadena de valor para posicionarse como una referencia en el sur de Europa. En el momento de la publicación del informe, Cataluña ya contaba con 198 empresas y más de 2.300 puestos de trabajo que generaban 700 millones de euros anuales alrededor del mercado del hidrógeno.
A continuación, repasamos algunos de los proyectos de hidrógeno de Cataluña.
En el polo petroquímico de Tarragona se concentra la mayor parte de la actividad industrial vinculada al hidrógeno verde catalán, y uno de los proyectos más ambiciosos es T-HYNET, liderado por Repsol en colaboración con Enagás Renovable y Messer. Se trata de un electrolizador alcalino de gran escala en el Complejo de Repsol Petróleo de Tarragona.
El electrolizador tendrá capacidad para producir hasta 23.000 toneladas al año de hidrógeno renovable y la producción se destinará a múltiples aplicaciones industriales y energéticas. Asimismo, el proyecto ha ido superando etapas: obtuvo la aprobación de impacto medioambiental en junio de 2025 y ha recibido una subvención pública de 104,19 millones de euros dentro del programa Valles de Hidrógeno impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
T-HYNET se encuentra en fase de ingeniería y el hidrógeno producido se destinará al propio complejo de refino y a la futura Ecoplanta de El Morell, una instalación que transformará residuos en metanol renovable.
Con 411 entidades integradas y 16 electrolizadores en distintas fases de desarrollo, el Corredor de Hidrógeno del Ebro es el proyecto paraguas que da coherencia a toda la estrategia regional. Su objetivo no es construir infraestructura directamente, sino coordinar iniciativas ya existentes entre Aragón, Cataluña, Navarra y La Rioja para evitar duplicidades e impulsar sinergias.
La potencia total de los electrolizadores asociados asciende a 970 MW, una cifra que sitúa al corredor en el mapa europeo de la producción de hidrógeno a gran escala. Entre las iniciativas que lo integran figura el Valle del Hidrógeno de Cataluña (H2ValleyCat).
En medio de este panorama, hay dos focos de actividad que representan el dinamismo del ecosistema catalán de hidrógeno. Por un lado, el aeropuerto de Lleida-Alguaire opera como laboratorio europeo de aplicaciones del hidrógeno en la aviación a través del proyecto aeroH2ub. Allí se produce hidrógeno verde a partir de energía solar para utilizarlo en demostradores reales. En diciembre de 2025, la empresa Aldoratech completó el primer vuelo de un dron VTOL de hidrógeno en el aeropuerto. En 2026, el foco está en validar el hidrógeno en vehículos de handling (asistencia en tierra) y ampliar las pruebas con drones de mayor capacidad.
Por otro lado, la red de investigación H2CAT, coordinada por Eurecat, agrupa más de 60 grupos de investigación de 17 entidades. En abril de 2026, H2CAT y el Centro Nacional del Hidrógeno (CNH2) organizaron un encuentro para generar proyectos colaborativos dentro de la convocatoria CDTI Misiones 2026, el programa estatal de financiación para grandes retos de I+D+i. Son iniciativas que ya son una realidad.
En octubre de 2025, el Consejo de Administración del Puerto de Barcelona dio luz verde a un concurso público para construir la primera estación de repostaje de hidrógeno del recinto portuario. La instalación producirá hidrógeno verde con electrolizadores alimentados exclusivamente con energía renovable, y abastecerá a camiones, autobuses y maquinaria de las terminales y zonas logísticas.
El proyecto, que contribuirá a la descarbonización del Puerto de Barcelona, fue adjudicado a SympH2ony, con una inversión que supera los 20 millones de euros.
La planta contaría con una capacidad de electrólisis de 3,1 MW en 2030, ampliable hasta 6,2 MW en 2032. El objetivo con la estación de repostaje de hidrógeno es producir hasta 540 toneladas anuales del hidrógeno verde mediante electrolizadores alimentados con energía 100% renovable.
El proyecto HyBERUS, promovido por Alkeymia, es uno de los más ambiciosos del corredor. Plantea tres nodos de electrólisis, en Caspe y Fabara (Zaragoza) y Ascó (Tarragona), con una potencia total útil de 360 MW y una producción anual esperada de 43.195 toneladas de hidrógeno verde.
La ayuda pública propuesta ronda los 138,6 millones de euros, fondos que en marzo de 2026 el Gobierno confirmó que provendrían del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). HyBERUS es uno de los siete proyectos de hidrógeno seleccionados en ese marco. Las obras de la rama tarraconense podrían arrancar antes de que termine 2026.
En resumen, Cataluña tiene todo a favor para ser un hub de referencia en hidrógeno verde: industria con alta demanda, un puerto estratégico, investigación de calidad, financiación europea disponible y la posición geográfica idónea para exportar hacia el norte del continente. A futuro será un punto de convergencia en el que encajen las piezas: la red troncal operativa, el ducto submarino BarMar y los electrolizadores produciendo hidrógeno a escala.