El Enagás H₂ Technical Day se sigue consolidando, año tras año, como una cita de referencia para la difusión e intercambio de conocimiento alrededor del hidrógeno verde y la descarbonización. A su tercera edición, celebrada en la sede de la Universidad Corporativa de Enagás, acudieron representantes de la industria, academia, administraciones, así como otros actores relevantes de la cadena de valor de este vector energético.
A lo largo de la jornada se trataron temas como la producción, transporte, oferta y demanda del hidrógeno. También se presentaron iniciativas en marcha, se analizaron diferentes proyectos y start-ups, así como tecnologías en diferentes niveles de madurez y se compartieron experiencias de soluciones en entornos reales. Un intercambio de conocimiento que contribuye a afrontar los diferentes retos del sector.
A través del Technical Day se visualizó la actualidad del ecosistema del hidrógeno verde, así como su papel para reducir la dependencia energética de España y Europa. En un contexto como el actual, marcado por la volatilidad energética debido a factores como conflictos internacionales, el hidrógeno renovable está llamado a ser una de las energías autóctonas que reduzcan la exposición europea a dicha inestabilidad.
Arturo Gonzalo, Consejero Delegado de Enagás y el encargado de hacer la apertura del evento, destacó que el hidrógeno renovable está en un momento clave para su despegue. “Tenemos que poner el desarrollo tecnológico al servicio de la competitividad. Muchas tecnologías a lo largo de la cadena de valor están probadas, pero hay que escalarlas y seguir avanzando: este es el punto de inflexión clave para continuar mejorando la competitividad del hidrógeno”.
Amalia Pizarro, Analista de Tecnología Energética de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se refirió al panorama global que vive el hidrógeno de bajas emisiones en materia de inversión, destacando que en 2025 se alcanzaron cerca de 7 mil millones de dólares. “Si tenemos en cuenta los proyectos que ya están en construcción, observamos que las inversiones en hidrógeno de bajas emisiones en el 2025 duplicaron las de 2024. Si tenemos en cuenta una estimación de lo que va a pasar en el 2026, considerando aquellos proyectos en construcción, estas inversiones crecerían un 50%. Esto es un crecimiento muy significativo”.
Antonio Chica, Coordinador del Área Global Materia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), subrayó que el éxito de la economía del hidrógeno no dependerá de una única tecnología, sino de la capacidad de integrar múltiples innovaciones científicas y llevarlas hasta el impacto industrial. “Lo importante no es solamente desarrollar el conocimiento científico, sino transformarlo en tecnologías que sean capaces de generar impacto real, que de verdad apliquen y potencialmente puedan ser utilizadas para generar esas tecnologías relacionadas con el hidrógeno”, resaltó Chica.
La primera mesa redonda de la jornada dejó claro que varios sectores industriales han pasado de estudiar el hidrógeno a adecuar e integrar activamente el uso de este en sus procesos productivos. Los casos presentados fueron distintos en escala y sector.
Gotzon Gómez, director en España y Portugal de Stegra, una compañía sueca que está construyendo la primera planta siderúrgica ecológica a gran escala del mundo, explicó cuál es la magnitud del proceso para utilizar hidrógeno verde en la producción de acero. La planta, con sede en Boden, al norte de Suecia, contará con 740 MW de electrolizadores y consumirá 100.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable. La inversión total asciende a 10.000 millones de euros.
“Utilizamos el hidrógeno verde para procesar el mineral de hierro en lugar de utilizar carbón, como se hace habitualmente, y emitiendo solo vapor de agua. A partir de ahí tenemos el hierro verde”, resaltó Gómez, quien añadió que clientes de determinados segmentos de mercado, entre los que figuran marcas como Porsche, BMW, Mercedes, Volvo, Microsoft, Ikea o Electrolux, están dispuestos a pagar una prima verde sobre el precio del acero convencional.
Manuel Breva, secretario general de ANFFECC (Asociación Nacional de Fabricantes de Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos), presentó los resultados del proyecto H2Frit, que consistió en la realización de diferentes pruebas para comprobar si es viable técnicamente el uso del hidrógeno en sus procesos. En sectores como el cerámico, por ejemplo, se utilizan hornos que alcanzan entre 1.200 y 1.500 grados centígrados de temperatura y que funcionan las 24 horas, los 365 días del año. “Fuimos introduciendo progresivamente distintos porcentajes de hidrógeno en el proceso de combustión hasta llegar al 100%. Podemos decir que el proyecto ha sido un éxito. Hemos conseguido las mismas calidades técnicas”, destacó Breva.
Desde el punto de vista energético, los resultados tienen un peso relevante para un sector arraigado en la provincia de Castellón y que consume el 8% del gas industrial de toda España. Demostrar que sus procesos productivos pueden funcionar con hidrógeno sin perder competitividad abre una vía para la descarbonización.
Moeve anunció en 2022 la estrategia denominada “Positive Motion”, que incluye el objetivo de desarrollar 2 GW de capacidad de electrólisis para descarbonizar su actividad propia ligada al uso de combustibles en carretera, así como la actividad industrial de los entornos donde opera y la de sus clientes del sector transporte. “Es un proyecto que se está desarrollando en fases en la medida que se va concretando la demanda. El FID (decisión final de inversión, por sus siglas en inglés) que hemos tomado en el mes de marzo es de 300 MW”, explicó Olivia Infantes, directora de Regulación y Financiación Pública de Hidrógeno, Derivados y Energía Limpia de la compañía.
Infantes destacó que las refinerías ya tienen experiencia en la utilización del hidrógeno, pero que la novedad está en el aspecto técnico que conlleva la producción electrolítica, así como en la producción de los combustibles alternativos, como el amoniaco, el metanol y el SAF (combustible sostenible de aviación). “La colaboración es la palabra clave en el hidrógeno. Estamos colaborando con muchos tecnólogos”, dijo.
Siemens Energy cerró el panel con la perspectiva del fabricante de equipamientos. Alemania ha lanzado subastas para 9 GW adicionales de ciclos combinados que deberán ser climáticamente neutros en 2045. La respuesta de la industria son las turbinas H₂-ready: operan con gas natural, admiten mezclas crecientes de hidrógeno y pueden evolucionar hasta un 100% cuando la infraestructura esté dispuesta. “Llevamos décadas trabajando en poder evolucionar las turbinas de gas en turbinas que procesen 100 por cien de hidrógeno. Tenemos una ruta completamente definida y tenemos todos los pasos dados”, explicó María Jazmín Nieto, responsable de Ventas de Turbinas de Gas y Proyectos Internacionales del grupo energético alemán.
Una sola turbina de los modelos de gran escala consume más de 41 toneladas de hidrógeno por hora a plena carga, lo que ilustra la magnitud de la demanda que generará este sector cuando el mercado esté en una fase de desarrollo avanzada. “Necesitamos que haya una red como la que estáis desarrollando aquí en España y también en Alemania. Que tenga conexión con los países europeos va a permitir que haya un flujo de hidrógeno”, apuntó en referencia a la futura red troncal de hidrógeno de España e interconexiones como H2med.
La movilidad pesada centró la segunda mesa redonda, con intervenciones que abarcaron desde el transporte por carretera hasta el sector marítimo. Daimler Truck, por ejemplo, resaltó su apuesta por el hidrógeno líquido para realizar trayectos de transporte pesado de larga distancia por carretera y que permite rangos que actualmente son difíciles de igualar por soluciones de batería para trayectos como el que une España con Alemania o los mercados del norte de Europa.
En el mar, PowerCell desarrolla sistemas de pilas de combustible de escala megavatio para ferris, graneleros y cruceros, diseñados para resistir las condiciones del ambiente marino, vibración y choque propias del entorno marino. El sector marítimo, apuntó Victor Akerlund, SVP Analytics & Sustainability, reúne dos condiciones ideales para arrancar el mercado: alta disposición a pagar por el hidrógeno y demanda estable a largo plazo. El puerto de Algeciras, además, podría tener acceso a una producción potencial estimada cercana a las 800.000 toneladas anuales.
El último bloque de la jornada exploró cómo convertir el conocimiento científico en productos industriales viables, con ejemplos que ilustraron caminos distintos hacia el mismo destino.
El Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) lidera H2MAC, un proyecto europeo que validará el funcionamiento de una excavadora y una trituradora impulsadas por pilas de combustible en una cantera en Arcos de la Frontera. Y EVARM anunció la inminente presentación en el Green Gas Mobility Summit 2026 de su primer camión pesado con pila de hidrógeno fabricado íntegramente en España, fruto de cuatro años de desarrollo y cuatro participaciones en el Dakar como banco de pruebas extremas. La misma tecnología ha demostrado 16 horas de servicio entre recargas en pruebas con Transportes Metropolitanos de Barcelona.
Kalfrisa, empresa aragonesa con seis décadas de historia en equipamiento industrial, construyó su propio centro de validación para probar la combustión de hidrógeno en hornos reales. El resultado es combustión al 100% de hidrógeno con hasta 500 kW térmicos, manteniendo los parámetros de proceso. El aprendizaje acumulado lo traslada ahora a sus clientes industriales, acompañándolos en sus propias hojas de ruta de descarbonización.