Más del 80 % del comercio mundial se transporta por vía marítima, según datos de la ONU. A su vez, el transporte por mar genera aproximadamente el 3 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según recoge el Consejo de la Unión Europea. Ante el objetivo de alcanzar las cero emisiones netas en las próximas décadas, el sector está incorporando combustibles alternativos que permitan reducir su impacto ambiental sin comprometer la competitividad.
Uno de los más relevantes es el gas natural licuado (GNL), una solución energética ya consolidada que actúa como combustible de transición y que, además, abre el camino hacia otras opciones renovables como el bioGNL o el e-metano.
El gas natural licuado es gas natural que ha sido enfriado hasta aproximadamente -162 °C, temperatura a la que pasa del estado gaseoso al líquido. Gracias a este proceso, su volumen se reduce unas 600 veces, facilitando su almacenamiento y transporte a largas distancias.
Al mantenerse en estado líquido, el GNL puede transportarse en buques metaneros o almacenarse en depósitos criogénicos hasta su utilización, convirtiéndose en una solución eficiente para el suministro energético del transporte marítimo y otras industrias.
El GNL sigue un proceso que abarca desde la extracción del gas y su licuefacción hasta el transporte, la regasificación y el suministro:
1.Extracción del gas natural
El proceso comienza con la extracción de gas natural de yacimientos terrestres o marinos.
2.Tratamiento y licuefacción
Antes de licuarlo, el gas se depura para eliminar agua, dióxido de carbono, azufre y otros compuestos. Posteriormente se enfría hasta los -162 °C, convirtiéndose en líquido.
3.Transporte
Una vez licuado, el GNL se transporta en buques metaneros especialmente diseñados para mantener temperaturas criogénicas durante todo el trayecto.
4.Almacenamiento y suministro
En las plantas de regasificación, el GNL puede:
El GNL es gas natural que ha sido enfriado hasta aproximadamente -162 °C, temperatura a la que pasa de estado gaseoso al líquido.
La normativa ambiental internacional exige reducir progresivamente las emisiones del transporte marítimo. En este contexto, el GNL se ha convertido en uno de los combustibles alternativos más implantados.
Su utilización permite:
Estas ventajas han impulsado el desarrollo de una creciente red internacional de puertos con capacidad para suministrar GNL.
Además de sus beneficios ambientales, el GNL ofrece otras ventajas competitivas:
Mayor eficiencia logística
Al reducir su volumen unas 600 veces, puede almacenarse y transportarse a largas distancias de forma mucho más eficiente que el gas en estado gaseoso.
Tecnología madura
Actualmente existen cientos de buques propulsados por GNL y una infraestructura de suministro en constante expansión.
Compatibilidad con combustibles renovables
La mayor ventaja estratégica del GNL es que las infraestructuras desarrolladas hoy pueden utilizar combustibles renovables como el bioGNL sin grandes modificaciones, como es el caso de las terminales de Enagás en Barcelona, Huelva, Cartagena o Musel E-Hub.
El GNL puede almacenarse y transportarse a largas distancias de forma mucho más eficiente que el gas en estado gaseoso.
Uno de los aspectos más interesantes del GNL es que constituye un puente hacia combustibles con una menor huella de carbono.
En este sentido, el bioGNL se obtiene a partir del biogás generado mediante residuos agrícolas, ganaderos, industriales o urbanos. Tras su purificación y licuefacción, presenta prácticamente las mismas propiedades que el GNL convencional.
Esto permite utilizar el bioGNL en:
De esta forma, las navieras pueden reducir progresivamente sus emisiones sin sustituir completamente sus activos.

El papel del GNL en la descarbonización del transporte marítimo está ligado al desarrollo de infraestructuras para garantizar su suministro. En este ámbito, España se ha consolidado como uno de los principales referentes europeosgracias a su red de terminales de regasificación, su posición estratégica y el crecimiento de las operaciones de bunkering de GNL.
Durante su intervención en el Green Gas Mobility Summit 2026, organizado por Gasnam, el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo, destacó que en 2025 se suministraron 8,1 TWh de GNL para bunkering en España, un volumen que situó al país por delante del puerto de Róterdam y cada vez más cerca de Singapur, uno de los mayores centros mundiales de abastecimiento de combustible para buques.
Según Gonzalo, estos datos reflejan que España “compite en la primera división del transporte global” y reúne las condiciones para convertirse en un hub internacional de movilidad sostenible.
En este contexto, se prevé que el transporte del futuro sea multitecnológico y multimodal, donde convivan diferentes soluciones energéticas según las necesidades de cada aplicación. En esa hoja de ruta, el GNL y el bioGNL actuarán como tecnologías de transición, mientras que el hidrógeno renovable y sus derivados irán ganando peso progresivamente. De hecho, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el hidrógeno y sus derivados podrían cubrir alrededor del 25 % de la demanda energética del transporte en 2050, especialmente en sectores difíciles de electrificar como el transporte marítimo y la aviación.
Más que competir entre sí, estas tecnologías están llamadas a complementarse. El GNL permite reducir emisiones desde el presente y aprovechar una infraestructura ya desplegada, mientras que el bioGNL y otros combustibles renovables facilitarán avanzar hacia una navegación con una huella de carbono cada vez menor.
| La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el hidrógeno y sus derivados podrían cubrir alrededor del 25 % de la demanda energética del transporte en 2050
La transición energética del transporte marítimo combinará diferentes soluciones según el tipo de embarcación y las necesidades operativas.
Además del bioGNL, el sector investiga y desarrolla otros combustibles como:
Todos ellos contribuirán a la descarbonización del transporte marítimo, aunque el GNL seguirá desempeñando un papel clave durante las próximas décadas como tecnología de transición.
¿Qué significa GNL?
GNL son las siglas de gas natural licuado, es decir, gas natural enfriado hasta aproximadamente -162 °C para convertirlo en líquido y facilitar su transporte.
¿Cuál es la diferencia entre GNL y gas natural?
La composición química es prácticamente la misma. La diferencia es que el GNL se encuentra en estado líquido gracias a un proceso de licuefacción que reduce su volumen unas 600 veces.
¿Por qué el transporte marítimo utiliza GNL?
Porque permite reducir emisiones contaminantes, cumplir con la normativa ambiental internacional y avanzar hacia una navegación de bajas emisiones mientras se desarrollan combustibles totalmente renovables.